PARQUE MERLION, JUBILEE BRIDGE, ESPLANADE
Teníamos por delante un día muy completo a pesar de ser el último en Singapur, por lo que nada más levantarnos pusimos rumbo a la zona de la Bahía.
Ya habíamos disfrutado de la Bahía de noche, pero nos apetecía tener las vistas por el día de nuestro querido Marina Bay Sands y alrededores. Comenzamos en el Parque Merlion, que es ya un símbolo de la ciudad. Este pez-león es uno de los puntos más turísticos y fotografiados de Singapur.


PASARELA HELIX
Desde aquí fuimos caminando a través del Jubilee Bridge hasta la Esplanade, para después atravesar la Pasarela Helix. El calor y la humedad durante este paseo fueron intensos, ya que tampoco hay muchas sombras en las que refugiarse, pero disfrutamos de las vistas constantes del Marina Bay Sands, la Flor de Loto, el Teatro de la Ópera y el Singapur Flyer como en una postal.





CHINATOWN
Después de este paseo mañanero pusimos rumbo a Chinatown. Esta vez si utilizamos el metro, y nos bajamos en la parada Chinatown de la línea azul.
Personalmente me encanta visitar este barrio en las ciudades a las que viajo, ya que es curioso ver cómo la comunidad china mantiene constantes ciertas tradiciones en los distintos países del mundo donde están presentes.
En Singapur, Chinatown es muy especial y auténtico. Aprovechamos que se puso a diluviar para comer en sus puestos callejeros, que estaban cubiertos.




Después de la tormenta, disfrutamos callejando entre farolitos y templos. Nos gustó mucho el Visitor Centre y aprovechamos para hacer alguna foto por sus alrededores.
Después de la visita Chinatown, pusimos rumbo a los jardines de la Bahía, nuestro último destino en Singapur.
GARDENS BY THE BAY
Lo dejamos para el final y fue el broche perfecto de la visita a Singapur. Los jardines de la bahía me parecieron realmente alucinantes, nunca he estado en ningún otro lugar parecido. El diseño y los detalles hace que parezcan sacados de la película Avatar. En serio, ¡alucinante!
Los jardines son bastantes grandes y puedes caminar a ras de suelo o disfrutar de las vistas desde las pasarelas que hay a distintos niveles en los árboles.



Cada noche hay un espectáculo de luces que merece muchísimo la pena ver. Los árboles se iluminan con distintos colores acompañados de música, ¡pura magia de luz y color!
Y después de esta experiencia… ¡nos despedimos de Singapur!



No nos habíamos ido de Singapur y ya estábamos pensando en volver, pero nuestro vuelo a Camboya salía la mañana siguiente y quedaba mucho por delante.
Si haces escala en Singapur ¡no lo dudes! Merece muchísimo la pena conocer esta ciudad.
¡Gracias por leer!
Fecha del viaje: Septiembre de 2017



