Fiordos, picos volcánicos, glaciares, acantilados y carreteras infinitas definen a la perfección esta península de 100 kilómetros de largo. La península de Snaefellsnes fue para nosotros la última etapa de este viajazo por Islandia. Esta zona está ya relativamente cerca de Reykjavik y en algunos de los puntos que visitamos nos encontramos con más turistas que en días anteriores. De hecho las excursiones para visitar el glaciar Snæfellsnesjökull desde la capital son bastante populares.
Desde nuestro hotel del día anterior y hasta recorrer por completo la península de Snaefellsnes tuvimos varias horas de carretera. Esta zona del país es también conocida por varias sagas islandesas que se han desarrollado aquí, y no solo sagas locales, pues Kirkjufell aparece en Juegos de Tronos y es ya mundialmente conocido.
Todos los puntos que visitamos en Snaefellsnes los tenéis marcados en el mapa que encontraréis en el post de la Guía de Viaje de Islandia, por si queréis echarle un vistazo y haceros una mejor idea de nuestro viaje recorriendo el país, además de conocer todos los datos importantes antes de vuestro viaje.
Carreteras infinitas y nuestros ya habituales amigos peludos, formaron parte del trayecto por la Península de Snaefellsnes 🙂



STYKKISHÓLMUR
Nuestra primera parada del día fue Stykkishólmur, que según los propios islandeses, es una de las mejores zonas del país para sentir la auténtica esencia de Islandia. No sabemos si tanto, pero desde luego es sin duda la localidad más grande de la región y bajo nuestro punto de vista, una de los pueblos con más encanto de los que visitamos.


El pueblo es pequeñito pero muy pintoresco, con edificios coloniales en distintos colores. Dimos un paseo por el puerto y los alrededores y aprovechamos para comer en un restaurante que teníamos fichado y queríamos probar. Es el restaurante Narfeyrarstofa, todo producto local, y sin duda uno de los mejores restaurantes que probamos en Islandia. Pedimos sopa de langosta y vieiras, un plato principal de cordero y otro plato principal de potro, con bebidas, y el precio fue de 112€. Fuimos sin reserva y tuvimos suerte de coger la última mesa disponible, por lo que si os animáis a probarlo os recomendamos reservar.


KIRKJUFELL

Seguimos recorriendo la península de Snaeflless y llegamos a Kirkjufell, parada obligatoria y ya mundialmente conocida gracias a Juego de Tronos. De hecho, Kirkjufell se ha convertido en uno de los lugares más fotografiados de toda Islandia. Desde aquí Reykjavik está a unas 2,5 horas aproximadamente.

BÚDAKIRKJA
La veréis desde la carretera y en seguida llamará vuestra atención, pues la iglesia negra Búðakirkja destaca sobre el resto del paisaje. Cuando paramos nosotros estaba cerrada, pero te puedes acercar y caminar por los alrededores.

ARNASTAPI
Arnastapi es un minúsculo pueblecito en el sur de la península de Snaefellsnes con una ubicación privilegiada entre montañas, campos de lava y acantilados. Es refugio para numerosas aves marinas, que veréis anidando en los pequeños huecos de los acantilados.

HELLNAR
Hellnar está muy cerca de Arnastapi, de hecho hay una ruta a pie que conecta ambos puntos y que bordea los acantilados con unas vistas muy top. Lo que más nos gustó de Hellnar sin duda fue su iglesia.


FARO SVÖRTULOFT
La última parada del día antes de poner rumbo al hotel, fue el faro de Svörtuloft. Es todavía una parada desconocida en Islandia y tanto el faro como el entorno, nos parecieron espectaculares.


La carretera principal de esta zona, y una vez te desvías, el camino de tierra hasta llegar al faro son alucinantes. Estuvimos prácticamente solos, a excepción de otra pareja.


Desde el faro pusimos rumbo a nuestro hotel para la última noche en el país, Guesthouse Milli Vina, y este si os lo recomendamos. Una casa típica islandesa construida en 1980 y situada junto al río Hvita, que ofrece todas las comodidades posibles con todo lujo de detalles. Las zonas comunes (cocina, salón y baños) tienen un gran tamaño y son muy cómodas, además, la pareja italiana dueña de la casa es encantadora. No pudieron facilitarnos más nuestra estancia con ellos.
AURORAS BOREALES EN ISLANDIA
Además, nuestra última noche en Islandia fue muy especial, pues a pesar de que no contábamos con ver auroras boreales (septiembre no es buen momento para ello), tuvimos la grandísima suerte de disfrutar de ellas. ¡Maravilla! Fueron suaves, y es cierto que se aprecian más a través de la lente de la cámara que en vivo, pero de verdad que pusieron el broche final perfecto a nuestro viaje y nos dejaron con ganas de más.


Y hasta aquí el último post de Islandia, que esperamos que os guste y sobre todo que os sea útil 🙂
Este road trip ha llegado a su fin y de verdad que solo podemos recomendaros este viajazo, que se ha convertido en uno de los viajes de nuestra vida. Cualquier duda o pregunta, os leemos en comentarios o a través de Instagram, @onmywall_
¡Gracias por leer!
Fecha del viaje: Septiembre de 2022



